Bajo el cielo despejado de mi habitación te encuentro, retorcida entre las sabanas y las ropas que en el suelo de pasto húmedo dibujan el contorno de tu silueta.
Con mi mano desdibujo una a una las figuras que junto a vos se forman. Busco tenerte despojada de todo ornamento, busco encontrar tu piel. ¡Encontrarla y arrancarla!. Con mis garras y dientes, despojarte de cada centímetro de piel que te encierra.
LO MALO DE LA PIEL ES QUE NO NOS DEJA ESCAPAR
Vos, ¡volá!, yo te ayudo. Mi cárcel de piel, pelos y uñas está a punto de desparecer por completo.
Aprovecha, aferrate a esta conjunción de vísceras y Alma que está a punto de salir flotando a recorrer el mundo.
Es necesario para emprender el viaje, hacerse de una cuentista.
lunes, 26 de octubre de 2009
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