lunes, 16 de agosto de 2010

Escrito atemporal.

Sosteneme y yo pego.
No caes, si sostengo no caes.
¿Marzo, está al acecho? No. Claramente el presente es lo que cuenta.
La botella vacía. El vaso medio lleno. El diario sobre la mesa. El diario a diario. El presente pegoteado. El pegote en los dedos. Los dedos en el vaso medio vacío. Los labios en la cerveza.La tinta en el papel, el papel en tu cuaderno.
Y a pesar de que yo bajo presión no funciono, hoy, ahora, aquí, en esta Barbarie civilizada hice el intento y llegaste.
Con tu olor
no de bebé.
Tu sonrisa
no irónica.
Con tu sentir
no humano.

domingo, 25 de julio de 2010

Trisquelion (?)

Que linda es mi ciudad dijo mirando a través de las rejas oxidadas.
Media vuelta y ¡Pum! la copa al suelo. Vino en el brazo.
Recorramos juntos: Calles, collares, casas, cosas, quesos, quintas, quimeras, quienes, cuales, pasados/presentes.
Y hoy descubro que "El pasado es un tiempo verbal que duele hasta los huesos" y que como tengo en mi pecho se conjuga con el futuro y choca con el presente en un punto, un punto con estufas apagadas y ponchos olvidados, un punto de chocolate y vino tinto.
Un punto fijo en una clave musical, en un pescuezo conocido. En un continuo retorno a la edad del descubrir, a esos años donde el roce era sorpresa y un rostro imprevisto sacaba a flor del piel lo mas aniñado de nuestro ser.
Lindos son los reencuentros con un ser querido, pero nada se compara con el reencuentro con uno mismo.
Un tiempo verbal que duele, pero reconforta. Que es morada y reparo del viento.
El pasado que por un instante se convierte en presente a descubrir.

martes, 9 de febrero de 2010

Desarmar uno por uno los nudos del pecho.
Desatar las dudas de las piernas y hacer que renazcan los brazos.
Ver la sonrisa que cada uña nos regala y saciar nuestro hambre con palabras. Palabras que chorreen chocolate y crema, palabras que traigan recuerdos de fideos amasados y salsas de abuelas.
La palabra: el mejor alimento para el hombre.
No existe cura que sane la herida causada por la palabra cuando esta te atraviesa...

Las palabras son grandes nadadores y no hay nada que les divierta mas que viajar largas distancias en burbujas de agua y sal. Y cada vez que una burbuja explota se oye lo que esta guardaba... hay algunas que suenan y dicen PLAF, otras BOOM, otras tantas explotan en un grito: ¡ABRAZO!. Algunas repudian el encierro y luego de liberarse exclaman ¡SALUD!.
Las hay de tono bajito, dichas contra el pecho y son las que llegan mas hondo. Existen las que viajan kilómetros y kilómetros rebotando en las montañas y algunas descansan en el fondo del océano esperando que alguien vaya a despertarlas.

A vos, gracias por la palabra que todavía no pronunciaste.