Abro la canilla, y cierro los ojos sintiendo como el agua me recorre.
Mojo mi cabeza y una gota cae, PLAF, aureola en el agua, otra cae desde mi ojo.
-se alternan-
gota
lágrima
gotita
lágrima
gotaza
lágrima
gota
lágrima
gotón
lágrima
Y se rebalsa la bañadera, y el agua corre llevando a la grandeza del baño mi arte, mi dolor. Por la rejilla se pierde mi beso. Mi credo se va, se fue.
Vaciate cuerpo, ¡vaciate!
Mi lágrima, la gota que rebalsó el océano se va a recorrer el mundo. Pasea deslizándose sobre su panza por cada rincón, su panza enorme de gota anciana recorre el pecho de la mujer amada, y ya no hay mas contacto que la lágrima y la piel.
Se pierde en la grandeza de sus millares de pasadizos secretos y ya no es capaz de regresar...
Se va.
Todo.
Efímero: “De corta duración pasajero”
La felicidad: De corta duración, pasajera.
Me arrancaron del mundo de un solo tirón. Todos pueden verme caer, todos son capaces de observar como me marchitos, como me quedo ya sin lágrimas.
Obscuro---seco---vacío---único y triste.
El lugar donde me encuentro.
Visítame.
Poémame.
Llega con tu olor de mujer nueva y tu piel de mujer amada otra noche hasta mi tristeza...
hermoso.
ResponderEliminarbienvenido al mundo del blog.
es una grata sorpresa que tenga tantas ganas de leerte más.
de las gratas gratas.
muaks(:
ya tenes un seguidor (:
muy lindo, don.
ResponderEliminarla verdad, me gustó mucho.
ajá
ResponderEliminarel agüita, q belleza!
vaciarse uno es un poco como la bañadera, si
lindisimo. Triste y lindo.
ResponderEliminarEl agua... cura, y hiere a la vez.
El agua en sus miles de manifestaciones, siempre las lágrimas de agua fueron las que mas me gustaron.
beso a tii
Flor